Era una noche fría en la ciudad. Llovía como si las nubes estuviesen llorando a un muerto .Soplaba un viento de frio que retumbaba contra las paredes de las casas que estaban a su paso.
El joven Ezequiel estaba recién acostado en su cama tapado hasta el cuello, con un libro en sus manos y los ojos sobre él.
Su cuarto estaba pintado todo pintado de un blanco intenso.
En un costado de él se encontraba un armario, este estaba construido con unas maderas rojizas. Del otro lado estaba su cama donde se encontraba ubicado y una ventana que daba al patio pero que ahora se encontraba cerrada. Enfrente a él tenía la pared con un pequeño estante y un televisor chiquito y atrás una pared blanca.
Ezequiel se encontraba a punto de empezar a leer un libro. Un libro misterioso, que lo había encontrado de una forma extraña. Estaba volviendo de comprar un poco de pan y el libro descansaba en la ventana de una casa abandonada .Esta quedaba cerca de donde vivía.
Esa casa en sí mismo era un misterio. Era un caserón viejo que no se sabía bien de quien era. Estaba puesta, más destruida que parada.
Muy poca gente del barrio sabia la historia de esa casona .Se notaba a simple vista que hacia muchísimos años que nadie la habitaba .Y que en su momento había sido una casa amplia y lujosa. Estaba hecha de ladrillos y tenía al frente una puerta de metal toda tallada, había sido un trabajo hermoso el que le habían hecho pero ahora estaban toda oxidada .A los dos lados tenia ventanales. Los ventanales también de metal tallado y con los vidrios rotos. Entre las rejas de una de esa ventana estaba parado el misterioso libro cuando el joven lo encontró.
La presentación del mismo era muy particular .La tapa estaba toda descocida y se notaba que era una edición bueno porque estaba forrado en una tela roja muy suavecita. En negro estaba el título del libro: ExPErIEnCiA PsIcODELiCa .El chico sin siquiera saber que era la psicodelia lo había agarrado por la intriga del libro, porque le parecía misteriosa la palabra “psicodelia”. Apenas muy pocos libros había leído este joven. Y este era grueso así que no creía que lo podría leer pero le daba intriga la palabra, el libro y la historia. Decidió meterlo en la mochila y lo llevo para su casa.
Ahora estaba frente al enigmático artículo. Al abrir la primer hoja. El cuarto hizo un pequeño movimiento brusco. Como si el cuarto se hubiese dejado caer de altura. Pero estaba todo en el mismo lugar sin rastro de que hubiese pasado algo, como si no hubo un verdadero movimiento.
Al chico se le abrieron sus ojos. Supo que el libro no era normal. Encima este empezó a emanar un calor bien particular. Como el calor de un gato, como el calor de una criatura viva.
En la primera hoja se leía Bienvenido a la imaginación de una ExPErIEnCiA PsIcODELiCa. Y abajo el dibujo de un gato negro con una sonrisa blanca penetrante. El gato estaba acostado cómodamente en lo blanco de la hoja y lo miraba fijo .Con sus ojos azules agua y la sonrisa bien marcada.
Avanzo de página con emoción aunque no sabía de qué, tenía que estar asustado. Pero no era así en su cuerpo corría un sentimiento de intriga mezclado con adrenalina. En la otra página se empezaron a aparecer letras, una detrás de la otra. Cada una aparecida de un color e iba mutando rojo azul amarillo violeta naranja verde iban cambiando todo el tiempo.
Las palabras se iban completando en la hoja.
El chico leyó en voz baja: El mágico camino de la aventura empieza con un paso. Un paso presentara a veces aparece como una idea. Que es una idea algo que te hace hablar con tu in/conciencia. Una idea es algo que se te mete en tu mente y te habla, como en este preciso momento. ¿La escuchas? Sí que la escuchas, bueno te decía la idea es como un juego. Un juego, todo es un juego .Y jugar es una acción divertida, una buena acción. Todos aman jugar, es bueno jugar. Ahí siempre que jugar y divertirse y ser feliz .Ahí que jugar para experimentar. Mira como estamos jugando, vos me escuchas y yo te escribo .Mira como nos divertimos y es simple. La concentración en estas letras es un juego. Tu mente y el libro están jugando. Las palabras y tu mente están jugando. Es todo una gran idea, es todo un juego.
Paso a la otra hoja esta tenía el fondo todo rojo. De repente apareció el número 5 en azul, el número estaba dibujado bien grande en el medio de la hoja. En su lugar apareció el 4 en verde y desapareció. En su lugar el 3 en negro, el 2 en gris y el 1 en blanco.
El chico siguió la cuenta regresiva en voz alta y al decir 0 la hoja cambio de color a un verde intenso. En el centro de la hoja apareció la sombra de un hombre bailando.
La silueta del hombrecito se movía de un lado para el otro .Moviendo las manos, la cabeza, la melena, los pies. Moviéndose con todo el cuerpecito. Ezequiel se quedó viendo a la silueta del hombrecito moverse por un rato.
Hasta que esté en un movimiento lo ve al joven. Se ve que el hombrecito se sorprendió porque movió la cabeza y se quedó quieto .Después de unos momento la sombra estiro un brazo que le salió del libro. El brazo apareció y empujo al joven contra la pared. Un empujoncito pequeño que apenas sintió el joven. Pero al sentirlo fue suficiente para que lo sorprenda al joven .Este estaba sentado en la cama usando la pared como respaldo paria leer más cómodo.
La sombra termino de salir del libro y se paró en el medio de la habitación. Ahora estaba enorme el pequeñín y lo miraba fijo al chico.
Entre la sombra negra que era la cara de la sombra se mostró una sonrisa blanca .Este retomo su baile moviéndose por el costado de la cama. Del libro empezó a escuchar un sonido muy bajito pero llegaba muy clarito a los oídos del chico. Como si iría por otro canal, por otra vía que los demás sonidos.
El chico siguió sonriendo, moviendo la cabeza al son de la música y después de un rato decidió cambiar de hoja.
En la próxima hoja estaba dibujado el cuarto visto desde arriba. Inclusive él estaba en la figura.
El joven decidió acercarse más a la hoja para ver los detalles del dibujo. El dibujo se movió hasta llegar a mostrar la ventana que estaba al lado de la cama. El chico por reflejo vio la ventana y esta se movió como si alguien la tocara del otro lado. El chico movió la cortina y estaba una calavera vestido de payaso con un traje naranja, un sombrero de todos los colores y una nariz postiza bien larga. Lo raro es que se oía la lluvia pero justo detrás del payaso calavera no estaba lloviendo.
La calavera le hizo señas para que lo deje entrar porque hacia frio. El joven obedeció y le abrió la ventana. La calavera desapareció y apareció en medio del cuarto donde antes había estado la sombra. El joven se acomodó devuelta en su cama y empezó a observar a la calavera.
Este lo saludo sacándose el sombrero y bajando la cabeza en señal de respeto. Se le veía en medio del cráneo gris rayado, un gusanito que entro por un hueco que tenía.
La calavera se rio y le mostro los rastros de una dentadura desaparecía. Solo se veían el gris de los huesos.
Seguía haciendo seña de que tenía frio y se empezó a poner más caliente la habitación .Cuanto más caliente se ponía la habitación, la calavera sonreía más. De repente pone las manos para adelante y aparece un fogón en los pies de la cama.
Era imposible porque no le estaba llegando el calor directo a Ezequiel sino más bien un calor de ambiente. La llama se elevaba mostrando tantas figuras que aparecían y desaparecían. Que misterioso es el fuego. Que sagrado que es.
Vio a la calavera y esta estaba todo contento haciendo un saludo de adiós.
El joven apareció en un lugar que era se había imaginado el infierno .Estaba lleno de fogatas pero no era el infierno en sí. Era raro pero el niño estaba seguro de eso las fogatas no eran de maldad, eran hermosas y todas las criaturas que andaban por allí las contemplaban. Bailando haciendo rituales, dándole amor.
El calor que había era acogedor. Como los que se sienten cuando te despiertas en invierno y estas bien tapado, todo calentito así era el calor.
El chico camino por ese lugar hasta llegar a una fogata inmensa y decidió meterse. Caminando hacia ella siente cada vez más calor hasta que se hace insoportable. Era demasiado penetrante. Y reaparece en su cuarto
Cuando aparece en el cuarto, la calavera estaba sentada esperándolo. Se levantó saco del traje un reloj de arena. Hizo seña de negatividad, lo miro al chico hizo la misma seña y desapareció.
Ahora tenía enfrente a una túnica blanca rodeado de una aurora celeste. Esta túnica estaba levitando en el cuarto. No se veía si tenía algo adentro como alguna especie de criatura o de ser.
Ezequiel se le vino la cabeza el agua. El agua se preguntó y el cuarto se empezó a inundar. El niño se echó a reír y se agarró de la cama hasta que en segundos toco el agua.
Y esta lo traslado al fondo de los mares. De las criaturas marinas que pasaban por el costado del niño le llegaban unas pequeñas corrientes. Como una masa que se mueve hacia él, una maza de agua que le llegaba por el movimiento de estos animales.
Paso un cardumen de peces fosforescente. Y el joven entusiasmado los empezó a seguir. Se les puso a nadar atrás hasta que llegaron al límite del agua y el afuera. La barrera de agua que se convierte en un vidrio que te deja ver afuera. Y así era, así el chico podía ver el volar de unas hojas, de los pájaros.
El chico vio salir a los peces y estos se convertían primero en reptiles y después al tocar la tierra en distintos animales. Él se animó y salió del agua. Al pasar la barrera invisible, el aire lo abrazo y en ese preciso momento desapareció devuelta.
Reapareció en su cama y vio a la calavera. Esta vez el chico sabía que la muerte lo hacía imaginar los elementos y la calavera sabía que Ezequiel sabía. Así que lo festejo aplaudiendo reconfirmando el saber. El payaso siempre estaba con esa sonrisa grisácea.
Ezequiel le prestó atención a la sonrisa y en el cuarto empezaron a caer lianas y hojas verdes. Eso era el principio de la tierra intuyo Ezequiel y así era. Cuando una hoja le tapo los ojos lo traslado a una montaña en el medio de la selva. Estaba parado encima de una roca y enfrente se erguía la cama de árboles y atrás el ruido de los animales.
Los árboles se movían de un lado a otro, y él estaba perdiendo el equilibrio en la piedra. Vio la muralla de árboles y entre ellos un sendero que empezó a recorrer. Tantos distintos tonos de verdes, tantos distintos tonos de marrones. Que fantástica paleta de colores tenía la naturaleza. Que magia, que sagrado, que vida salvaje en el monte.
Después de un rato de correr se frenó y miro para atrás. El camino se iba cerrando lo único que se veía eran arboles a su alrededor. Para atrás, para adelante, para los costados solo árboles. Sonrió y los arboles lo abrazaban magnéticamente. Los arboles siempre moviéndose de un lado para el otro gracias al vientito.
El chico tomo mucho de ese fresco aire e hizo varios movimientos de elongación como para realizar un gran acción. Así fue y abrazo un árbol muy hermoso. Este en particular le había llamado la atención entre todos los de ahí. Era alto y grueso con enormes ramas en el cielo .Y un color rojizo.
Después de estar un rato abrazándolo se unió al árbol.
El chico reapareció en la cama pero en un estado de paz increíble. En un estado de amor celestial parecía que el árbol le había pasado la paz que había mantenido en sus años vividos.
En el cuarto se encontraba la calavera enfrente.
El joven empezó a recordar el juego que tenía con la calavera y se puso a contar los elementos. Había pasado por fuego después por agua y tierra ahora le seguía aire. Se preguntó cómo podía representarse el aire.
Cerro los ojos y al abrirlo estaba como levitando en un espacio todo negro.
Sintió un pequeño temblor de aire y de repente PuM PuM pUm pUm. La música a todo volumen le llegaba perfecto a su oído. Apareció en el aire un bombo y un palo, este le pegaba en cámara lenta y se notaba en el cuerpo del bombo las vibraciones esas que le llegaba atravesó del aire. PuM PuM pUm pUm!!!!!
Al cambiar de ritmo apareció atrás del joven un montón de trompetas, saxos y otros instrumentos de vientos estos gritaron un PaPapApApaPa. El sonido se le metía en el oído y le llegaba hasta los pies.
La mente del pequeño alucinando, ruido de acá y de allá. Temblores, vibración incesante un terremoto sin piso. Inclusive el joven empezó a bailar en el espacio moviéndose. Y la música iba cambiando de un estilo a otros, de un instrumento a otro. Un rasgueo de guitarra hasta solo cantos. Y mucho humo tanto que se espeso todo. El joven solo veía blanco hasta que se puso negro y apareció en la cama devuelta.
Ahora que había a pasado por todos los elementos. Que iba a venir? Para que tenía que estar preparado? Resonaba en la mente del joven.
Se vio con el libro en las manos miro a su costado y todo normal. La lluvia afuera, y adentro el silencio de la noche. Vio el libro y decía viaje. Y un pequeño texto:
Transmutación, Cambio, Movimiento. Pasar de acá a allá o de allá a acá. Movimiento junto al tiempo. El tiempo pasa, se muevo, viaja con uno. Uno viaja con el tiempo. Y los cambios de viajar en uno, en el tiempo, en los lugares, en las ideas. Viajar miles de formas, miles de viajes. Siempre viajando.
Pensó en el viaje y mientras pensaba vio las paredes del cuarto que se empezaron a pintar de violeta como si alguien tirada pintura del techo. Ezequiel se tiro al borde de la cama para ver el piso. El borde la cama se convirtió en una barra de metal .Se empezó a sentir que estaba en el aire .A sus lados estaba el cielo y para abajo se veía el piso a lo lejos. Estaba montado en un carro dentro de una montaña rusa .Y le tocaba una bajaba a una gran velocidad. El chico se sentía eufórico arriba del cochecito. Tenía la adrenalina mesclada con excitación corriendo por sus venas.
Después de la bajada empezó a subir y se fue para atrás. Al hacer ese movimiento cambio de mundo ahora se encontraba en una cola de gusanos avanzando en el espacio. Los colores del arcoíris aparecían y mutaban .Se iban para darle lugar a otros colores.
Los ojos del chico estaba maravillados miles de colores dando vuelta. Colores de toda gama y estilo .También todo estilo de superficie en donde estaban plasmado los colores. Hasta que la cola de gusano se acabó y cayo por arriba de las nubes. Cuando paso la nube se vio todo blanco a su alrededor.
Mientras iba cayendo en el aire se dio cuenta que tenía el libro en la mano. Decidió cerrarlo y al apoyar la tapa contra la contratapa se despertó.
Cuando se despertó estaba en la cama y no estaba el libro en ningún lado. La habitación estaba intacta a siempre como si nada nunca hubiese pasado.
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