Amanece y la ciudad se despierta .Sera otro día igual que ayer, otro día igual que mañana. Otro día con una mañana, tarde y noche. Otro día donde los segundos, minutos y horas pasaran.
El sol se despierta y en unas horas tendrá que irse a dormir. La luna que todavía no se fue a dormir, y se tendrá levantar nuevamente en unas horas.
Jack LeParc se despierta en su departamento. Tempranito ya que tiene muchas cosas que hacer en su vida, muchas tareas y obligaciones “el tiempo es oro”. Y es un nuevo día y hay que ganarse el pan.
Rápidamente se levanta y como un robot se va a la cocina a poner el agua para desayunar .Un buen café negro con un poco de pan con dulce de leche, un desayuno típico, para un día atípico.
Sabe que no es saludable su desayuno, sabe que no lleva una vida sana pero que se le va hacer, se vive como se puede si siempre uno está ocupado.
Terminado de hacer el desayuno y se va a comer al comedor .Prende la televisión y un cigarrillo .Ahora se sienta en su sillón a ver los noticieros, un poco de noticias antes de salir para informarse de la realidad. Para actualizarse mientras desayuna no pierde un minuto.
De pronto la televisión se pone negra y cuando se ilumina. Aparece un viejo vestido con una túnica negra. El señor tenía una barba larga que le llegaba hasta el pecho y blanca como la nieve. Tenía tantas arrugas que ya casi no le quedaba un lugar en la cara sin ellas .Desde adentro de la televisión el señor estiro las manos, se agarró de los bordes de la pantalla y salió del vidrio parándose enfrente de Jack Leparc .Este estaba quieto como una estatua con sus dos ojos totalmente abierto. Jack estaba totalmente shockeado.
Los ojos azules del viejo lo miraban fijo .En la cara que lo miraba se empezó a cambiar las facciones ahora estaba sonriéndole, mostrándole todos sus dientes blancos que brillaban como perla .Se le sentó enfrente con toda la seguridad como si estuviese en su casa.
Y empezó a abrir la boca y le salió un sonido totalmente suave de su boca.
- Jack con todo respeto tengo algo que decirte .Y es que soy la muerte y usted me tendrá que acompa.....
- Nooooo!!!Esto es un sueño. Grito Jack que se levantó bruscamente de la mesa y se fue a su dormitorio. Cerro la puerta y se tiro en la cama, se tapó la cabeza con la almohada. No quería saber nada de la vida, y menos de la muerte.
Sin escuchar abrir la puerta vio que la muerte estaba al lado de él.
- Señor no se ponga así, no es algo malo lo que le voy a decir. Solo que usted....
- Por favor señor dígame que es una broma .Dígame que estoy soñando.... por favor. Empezó a murmurar Jack que ya estaba llorando.
- No se mienta que esto no es algo malo. Le contesto la muerte con su dulce voz.
Jack se levantó de golpe y se fue al baño .Se empezó a echar agua caliente en la cara. Como para levantarse pero ningún efecto hacía .Después de echarse un par de veces se vio en el espejo y grito tan fuerte que se notaron todas las facciones envejecidas muestra de la vida que ha pasado en este mundo
-Quiero despertar!!!!
Repetía a gritos pelados hasta que se cansó y cuando esto pasó. En el espejo su imagen se cambió por la del viejo que este empezaba a comunicarle
- Esto es real aunque no lo parezca .No es un sueño, esto es real. Usted no está despierto pero ese no es un problema. Tampoco está dormido, simplemente ya murió.
Jack que se le empezaron a empañar los ojos devuelta. Entre el llano le murmuraba.
- Pero tengo mucho porque vivir.
- Por favor tranquilízate y hablemos más cómodo .Vamos a sentarnos al comedor.
Le respondió la muerte .Jack hizo caso y se fueron al comedor .El viejo se sentó, y le hizo señas para que se sentara enfrente.
- Jack quiere un café o algo?
- Si, un café por favor
El viejo chasqueo los dedos y apareció enfrente de Jack una tasa llena de café .Lo agarro con miedo pero vio que estaba calentito, entonces abrazo la tasa con toda la mano para que le contagie un poco de ese calor. Había recordado que tenía frio.
El sol se despierta y en unas horas tendrá que irse a dormir. La luna que todavía no se fue a dormir, y se tendrá levantar nuevamente en unas horas.
Jack LeParc se despierta en su departamento. Tempranito ya que tiene muchas cosas que hacer en su vida, muchas tareas y obligaciones “el tiempo es oro”. Y es un nuevo día y hay que ganarse el pan.
Rápidamente se levanta y como un robot se va a la cocina a poner el agua para desayunar .Un buen café negro con un poco de pan con dulce de leche, un desayuno típico, para un día atípico.
Sabe que no es saludable su desayuno, sabe que no lleva una vida sana pero que se le va hacer, se vive como se puede si siempre uno está ocupado.
Terminado de hacer el desayuno y se va a comer al comedor .Prende la televisión y un cigarrillo .Ahora se sienta en su sillón a ver los noticieros, un poco de noticias antes de salir para informarse de la realidad. Para actualizarse mientras desayuna no pierde un minuto.
De pronto la televisión se pone negra y cuando se ilumina. Aparece un viejo vestido con una túnica negra. El señor tenía una barba larga que le llegaba hasta el pecho y blanca como la nieve. Tenía tantas arrugas que ya casi no le quedaba un lugar en la cara sin ellas .Desde adentro de la televisión el señor estiro las manos, se agarró de los bordes de la pantalla y salió del vidrio parándose enfrente de Jack Leparc .Este estaba quieto como una estatua con sus dos ojos totalmente abierto. Jack estaba totalmente shockeado.
Los ojos azules del viejo lo miraban fijo .En la cara que lo miraba se empezó a cambiar las facciones ahora estaba sonriéndole, mostrándole todos sus dientes blancos que brillaban como perla .Se le sentó enfrente con toda la seguridad como si estuviese en su casa.
Y empezó a abrir la boca y le salió un sonido totalmente suave de su boca.
- Jack con todo respeto tengo algo que decirte .Y es que soy la muerte y usted me tendrá que acompa.....
- Nooooo!!!Esto es un sueño. Grito Jack que se levantó bruscamente de la mesa y se fue a su dormitorio. Cerro la puerta y se tiro en la cama, se tapó la cabeza con la almohada. No quería saber nada de la vida, y menos de la muerte.
Sin escuchar abrir la puerta vio que la muerte estaba al lado de él.
- Señor no se ponga así, no es algo malo lo que le voy a decir. Solo que usted....
- Por favor señor dígame que es una broma .Dígame que estoy soñando.... por favor. Empezó a murmurar Jack que ya estaba llorando.
- No se mienta que esto no es algo malo. Le contesto la muerte con su dulce voz.
Jack se levantó de golpe y se fue al baño .Se empezó a echar agua caliente en la cara. Como para levantarse pero ningún efecto hacía .Después de echarse un par de veces se vio en el espejo y grito tan fuerte que se notaron todas las facciones envejecidas muestra de la vida que ha pasado en este mundo
-Quiero despertar!!!!
Repetía a gritos pelados hasta que se cansó y cuando esto pasó. En el espejo su imagen se cambió por la del viejo que este empezaba a comunicarle
- Esto es real aunque no lo parezca .No es un sueño, esto es real. Usted no está despierto pero ese no es un problema. Tampoco está dormido, simplemente ya murió.
Jack que se le empezaron a empañar los ojos devuelta. Entre el llano le murmuraba.
- Pero tengo mucho porque vivir.
- Por favor tranquilízate y hablemos más cómodo .Vamos a sentarnos al comedor.
Le respondió la muerte .Jack hizo caso y se fueron al comedor .El viejo se sentó, y le hizo señas para que se sentara enfrente.
- Jack quiere un café o algo?
- Si, un café por favor
El viejo chasqueo los dedos y apareció enfrente de Jack una tasa llena de café .Lo agarro con miedo pero vio que estaba calentito, entonces abrazo la tasa con toda la mano para que le contagie un poco de ese calor. Había recordado que tenía frio.
El viejo tenía una tasa pero parecía ser un té. Las tasas eran de una cerámica amarilla muy finas.
La muerte le hizo una señal para que Jack se despabile .Este estaba shockeado de lo que acababa de ver, no era suficiente con verlo de salir de una tele y aparecer en el espejo.
Igual Jack como un buen empleado capto rápidamente las órdenes y tomo un sorbo de su café. Este estaba bien dulce como le gustaba cuando era chico, pero ahora con la diabetes dando vuelta y matando a todos sus amigos pero ya que importaba él estaba enfrente de la muerte.
- Por favor señor relájese, usted ya está muerto. No se haga mala idea es algo muy natural.
Jack tiro su cabeza para adelante y le respondió.
- Por favor es que tengo tantas cosas por hacer. Tengo tantas obligaciones, no me puede llevar .Por favor tengo mucho trabajo por hacer.
El viejo lo miro con una cara muy particular .Con una mirada que hacia recordarle que el era la muerte.
- Solo por intriga. Cuáles son sus grandes responsabilidades.
- Tengo que alimentar a mi hijo, pagar la hipoteca de mi casa, tengo que asistir en el trabajo. Mucha gente depende de mí en el trabajo. Señor tengo una vida que mantener, y muchos proyectos.
- Perdona que le diga pero usted trabaja liquidando sueldos a gente que le arruina la vida. Se viene conmigo y lo van a reemplazar. Los dos sabemos quién sos. Solo sos un contador de una importadora de tecnología. Los dos sabemos que ni siquiera realmente te gusta tu trabajo .Pero bueno es la única gente que conoces apartes de tus familiares aunque a la mitad ni los soportas y estas ahí porque el dinero. Eso no me gusta de los humanos porque te puede dar dinero pero dejas tu vida. Igual perdón soy la Muerte y en la vida y como viven la vida yo no me tengo que meter. Y sobre tu hijo ni siquiera vivís con él, no dudo que no lo quieras. Sé que lo queres pero bueno estoy acá.
Los ojos de Jack estaban brillantes y rojos, apunto de inundar la habitación. Hablar así de su vida, de su trabajo y de su hijo era demasiado. Aunque también lo hacía pensar en lo sabía de las palabras de aquella criatura sobre su trabajo. Él también en algún momento lo había pensado pero que podía hacer. Igual quería seguir viviendo.
- Sé que estoy separado de su madre pero es mi chiquito y quiero disfrutarlo un poco más. Hare el esfuerzo porque lo quiero y si me deja seguir viviendo lo voy ver más tiempo .Por favor no me quiero morir así, déjame despedirme, déjame cambiar mi vida.
El viejo le da un trago al té y con una tranquilidad que pareciera que estuvieses en pleno trance de meditación lo mira y le dice.
- Jack no es el primer niño que crezca sin su padre, es una lástima pero bueno las cosas son así. Tuviste tu oportunidad de vivir y se acabó lo que te da bronca es haberla desaprovechado pero bueno, la oportunidad de vivir es una sola vez. Igual la muerte no es algo tan malo simplemente es otra cosa. De que tenes realmente miedo. Estas seguro el porqué de tu miedo.
Todos los momentos de su vida fueron puesto en Jaque que sabía el realmente de la muerte , que sabía el realmente de la vida y de su vida. Se preguntaba si alguna vez estuvo seguro de algo. De lo único que parecía estar seguro que el señor que tenía enfrente en este momento era un ser superior en cuanto a todo. Un ser más viejo que el ser humano, y más sabio que todos. Tenía enfrente a su futuro, al futuro de todos. La parca, la muerte el gran enigma del mundo y estaba sentado relajadamente tomando un té.
A la muerte se le dibujo una sonrisa sabía lo que Jack pensaba, lo tenía donde lo quería.
- Sr LeParc le puedo preguntar algo. Dijo la muerto con paz.
- Sí que me quiere preguntar señor .Respondió Jack
Ese ente le podía preguntar cualquier cosa pero si sabía más el que el mismo de su vida que quería que le respondiera.
Con una voz dulce la muerte le pregunto
- ¿Qué fue lo que más amaste en la vida?
LeParc se quedó congelado y se puso a pensar. Se le vinieron varios pensamientos la primera vez que le había tomado la mano a su ex esposa, Adriana. El nacimiento de su hijo, cuando termino la escuela, una de esas navidades de su juventud que pasaba con su familia. Sabía que había tenido muchos mas momentos felices pero también se le vino a la mente que sintió muy pocas veces la felicidad y que desde hace mucho que no lo sentía. Sus ojos se le llenaron la lagrimas pensó que la muerte lo quería torturar pero nunca más equivocado. La muerte se dio cuenta y rápidamente le dijo.
- Señor porque llora?
- Mi vida tuvo pocos lindos momentos, usted ya sabe (acusándolo). Ame poco y disfrute poco la vida. Nunca pensé que podía morir siempre le tuve miedo y lo vi tan lejana.
- Señor no llore por lo menos pudo amar. Quédese con esos recuerdos, con esos sentimientos
Jack empezó a recordar devuelta sus momentos felices y se acordó de una frase que era:” Tanto se dice de la muerte .Y la gente se muere y no está más. Eso es lo único verdadero que sabe de la muerte”
- Señor me a dado mucha sabiduría no me dejaría seguir viviendo prometo tratar de llenar todos los días de recuerdo. Por favor o ya está.
Jack le decía eso pero ya estaba rendido. La muerte se le ríe y le comenta.
-Jack estas muerto desde hace un par de horas. Nunca te levantaste de la cama.
El señor LeParc se levantó, se fue a la habitación. Y se vio a sí mismo en la cama todavía en la cama. La muerte se le apareció al lado, lo miro y se dio media vuelta abrió la puerta y salió. Jack lo siguió obedientemente.
Igual Jack como un buen empleado capto rápidamente las órdenes y tomo un sorbo de su café. Este estaba bien dulce como le gustaba cuando era chico, pero ahora con la diabetes dando vuelta y matando a todos sus amigos pero ya que importaba él estaba enfrente de la muerte.
- Por favor señor relájese, usted ya está muerto. No se haga mala idea es algo muy natural.
Jack tiro su cabeza para adelante y le respondió.
- Por favor es que tengo tantas cosas por hacer. Tengo tantas obligaciones, no me puede llevar .Por favor tengo mucho trabajo por hacer.
El viejo lo miro con una cara muy particular .Con una mirada que hacia recordarle que el era la muerte.
- Solo por intriga. Cuáles son sus grandes responsabilidades.
- Tengo que alimentar a mi hijo, pagar la hipoteca de mi casa, tengo que asistir en el trabajo. Mucha gente depende de mí en el trabajo. Señor tengo una vida que mantener, y muchos proyectos.
- Perdona que le diga pero usted trabaja liquidando sueldos a gente que le arruina la vida. Se viene conmigo y lo van a reemplazar. Los dos sabemos quién sos. Solo sos un contador de una importadora de tecnología. Los dos sabemos que ni siquiera realmente te gusta tu trabajo .Pero bueno es la única gente que conoces apartes de tus familiares aunque a la mitad ni los soportas y estas ahí porque el dinero. Eso no me gusta de los humanos porque te puede dar dinero pero dejas tu vida. Igual perdón soy la Muerte y en la vida y como viven la vida yo no me tengo que meter. Y sobre tu hijo ni siquiera vivís con él, no dudo que no lo quieras. Sé que lo queres pero bueno estoy acá.
Los ojos de Jack estaban brillantes y rojos, apunto de inundar la habitación. Hablar así de su vida, de su trabajo y de su hijo era demasiado. Aunque también lo hacía pensar en lo sabía de las palabras de aquella criatura sobre su trabajo. Él también en algún momento lo había pensado pero que podía hacer. Igual quería seguir viviendo.
- Sé que estoy separado de su madre pero es mi chiquito y quiero disfrutarlo un poco más. Hare el esfuerzo porque lo quiero y si me deja seguir viviendo lo voy ver más tiempo .Por favor no me quiero morir así, déjame despedirme, déjame cambiar mi vida.
El viejo le da un trago al té y con una tranquilidad que pareciera que estuvieses en pleno trance de meditación lo mira y le dice.
- Jack no es el primer niño que crezca sin su padre, es una lástima pero bueno las cosas son así. Tuviste tu oportunidad de vivir y se acabó lo que te da bronca es haberla desaprovechado pero bueno, la oportunidad de vivir es una sola vez. Igual la muerte no es algo tan malo simplemente es otra cosa. De que tenes realmente miedo. Estas seguro el porqué de tu miedo.
Todos los momentos de su vida fueron puesto en Jaque que sabía el realmente de la muerte , que sabía el realmente de la vida y de su vida. Se preguntaba si alguna vez estuvo seguro de algo. De lo único que parecía estar seguro que el señor que tenía enfrente en este momento era un ser superior en cuanto a todo. Un ser más viejo que el ser humano, y más sabio que todos. Tenía enfrente a su futuro, al futuro de todos. La parca, la muerte el gran enigma del mundo y estaba sentado relajadamente tomando un té.
A la muerte se le dibujo una sonrisa sabía lo que Jack pensaba, lo tenía donde lo quería.
- Sr LeParc le puedo preguntar algo. Dijo la muerto con paz.
- Sí que me quiere preguntar señor .Respondió Jack
Ese ente le podía preguntar cualquier cosa pero si sabía más el que el mismo de su vida que quería que le respondiera.
Con una voz dulce la muerte le pregunto
- ¿Qué fue lo que más amaste en la vida?
LeParc se quedó congelado y se puso a pensar. Se le vinieron varios pensamientos la primera vez que le había tomado la mano a su ex esposa, Adriana. El nacimiento de su hijo, cuando termino la escuela, una de esas navidades de su juventud que pasaba con su familia. Sabía que había tenido muchos mas momentos felices pero también se le vino a la mente que sintió muy pocas veces la felicidad y que desde hace mucho que no lo sentía. Sus ojos se le llenaron la lagrimas pensó que la muerte lo quería torturar pero nunca más equivocado. La muerte se dio cuenta y rápidamente le dijo.
- Señor porque llora?
- Mi vida tuvo pocos lindos momentos, usted ya sabe (acusándolo). Ame poco y disfrute poco la vida. Nunca pensé que podía morir siempre le tuve miedo y lo vi tan lejana.
- Señor no llore por lo menos pudo amar. Quédese con esos recuerdos, con esos sentimientos
Jack empezó a recordar devuelta sus momentos felices y se acordó de una frase que era:” Tanto se dice de la muerte .Y la gente se muere y no está más. Eso es lo único verdadero que sabe de la muerte”
- Señor me a dado mucha sabiduría no me dejaría seguir viviendo prometo tratar de llenar todos los días de recuerdo. Por favor o ya está.
Jack le decía eso pero ya estaba rendido. La muerte se le ríe y le comenta.
-Jack estas muerto desde hace un par de horas. Nunca te levantaste de la cama.
El señor LeParc se levantó, se fue a la habitación. Y se vio a sí mismo en la cama todavía en la cama. La muerte se le apareció al lado, lo miro y se dio media vuelta abrió la puerta y salió. Jack lo siguió obedientemente.